












Vale, hablemos claro: las motos modernas son un dolor de cabeza para llevar equipaje.

Asientos diminutos, subchasis inexistentes...
no hay donde atar nada.

Pero si necesitas llevar bultos de verdad, la bolsa enrollable Oxford Aqua D-50 es tu salvación.
Está pensada para motos deportivas con asientos traseros minúsculos, para streetfighters sin estructura trasera, para scooters que no tienen donde enganchar nada, y hasta para custom con poco espacio libre.

Y por supuesto, también para las típicas trail de aventura.
Con sus 50 litros de capacidad, te entra un montón de ropa, herramientas o lo que sea.
Está hecha de lona de PVC resistente, que se limpia con un paño y es totalmente impermeable gracias a las costuras soldadas.
El cierre es enrollable, así que el agua ni se asoma.
Lleva correas de compresión ajustables para que la bolsa no se mueva aunque cojas curvas cerradas, y tiene un bolsillo trasero con cremallera que también aguanta el agua.
Lo mejor es su sistema de fijación único: se sujeta con correas que pasan por debajo del asiento y tiene anillos en D para atarla bien firme a la moto.

No se hunde ni se desplaza como pasa con las alforjas tradicionales, porque abraza la moto y apoya en más puntos.

Además, incluye paneles laterales resistentes al calor para que no se queme con el escape.
Mide 60 cm de ancho, 40 de alto y 30 de fondo; se adapta a casi cualquier moto sin necesidad de modificaciones.
